Ecos Del Pasado

Bajo las interminables urbes surgen desde la profundidad de la corteza hasta los inalcanzables cielos, se posan como picos y montañas sobre el poluta y oscura noche.

Como luciérnagas con sus luces surcan los cielos en bandadas de drones mientras se separan y ondean por las estrechas calles de la ciudad. Buscando culpables o culpándolos, solo basta un comando de los señores del orden para que su veredicto se haga palpable. Una bala, una muerte, un criminal menos se repiten a ellos mismos desde el otro lado de las pantallas en una indescriptible red de vigilancia.

Ya había pasado mucho tiempo desde que la naturaleza dio un paso al lado, y puede que con ello, la humanidad del hombre. Un mal necesario se repetian un par de ancianos ocultos entre las sombras mientras que con sus dedos indices me hacian callar y observaban en el oscuro cielo a dron pasar.

Me tomo un par de segundos comprenderlo, pero antes de que pudiera contestar escucho un fuerte grito desde el tejado seguido de una alarma y una vocalización mecánica:

“Ha sido descubierto deambulando por una zona no autorizada en horario no autorizado, Veridicto: Culpable de desacato, sedicion y posible presencia de actividades ilicitas. Sentencia: La muerte.”

A pesar de sus suplicas todo el alboroto ceso abruptamente con el sonido de un disparo acompañado del retumbar del casquillo sobre el humedo pavimento. Me tomo otro par de segundos espantar la culpa de mi consciencia y antes de que si quiera me percatará me encontraba nuevamente solo en aquel oscuro callejón.

“Cuando cesará” me repetí incesantemente al caminar. En estas zonas era comun que la basura desbordará hasta las calles, y era igual de comun ver a gente oculta entre los restos de basura. Quienes no tenia la suerte de ocultarse en los peligrosos ductos de alcantarillado terminaban sin juicio ni mediacion descompuestos sobre los suelos.

Pobres, enfermos y criminales, todos los desamparados. Mientras quienes no estaban en condiciones para enlistarse como conscriptos eran abandonados a su suerte, sin derecho al trabajo ni a servicios publicos se daban fuerzas ahora los unos a los otros mientras desde las cupulas enviaban sus arpias ¿a vigilar? eso creímos todos, pero ahora no eran mas que herramientas de control. Su unica defensa si todo lo demas fallaba ¿Que habia hecho para caminar entre ciudadanos sin categoria? esa pregunta pronto tendria su respuesta.

Continue caminando mientras me desprendia de mis prendas mas valiosas, una gabardina, luego mi sombrero, luego mi reloj y finalmente mis zapatos. Todos quienes a mi paso se cruzaban pronto en sus ojos como luceros se iluminaban. Quizas era mucho de lo que podrian obtener, quizas un simple regalo les recordaba los pesares del viejo mundo.

Una vez al final del callejón, golpeo 3 veces un alumbrado con una moneda de plata. Lentamente la luz de esta aumenta su intensidad, mientras pienso “Esta vez no pasará, nada de eso ahora pasará”. Espero un par de segundos antes de retirar uno cigarrillo, desconozco si la figuraba acaba de llegar o esperaba simplemente la oportunidad para arrebatarme un par.

“No eres de por aca ni tampoco de allá”. Se acercaba una extravagante figura de cabellos rubios rizados, con lentes circulares color burdeo que desviaba lentamente mi vision hacia su enorme sonrisa, vestía una extraña vestimenta negra de gamuza con patrones rojos de lentejuela mientras a la altura de su pecho traía una bufanda afelpada color verde.

¿Entonces que haces por aqui? Continuo mientras lentamente bajaba sus lentes para dejar al descubierto unos enfermizos ojos amarillezcos.

“Busco un artefacto, algo unico en su especie. Y como sabes, hoy en dia son cada vez mas dificiles de conseguir”.

Me encogí de hombros mientras le estiraba el paquete de cigarrillos.

El sujeto con un ostentoso movimiento saco un par, antes de sacar otro y prenderlo. “Suponiendo que pueda saber algo al respecto. Mucha gente ha muerto y mucha gente esta viniendo. Y a pesar de todos tus intentos, puedo reconocer un buen pantalon de marca. Primero dime quien eres y luego veré si es que puedo hacer algo por ti”.

Hace mucho tiempo atrás fui un Fatuo. Antes de que todo cambiará. Ahora solo soy un hombre intentando volver a su camino, pero es verdad que por cada paso que doy en esa dirección. El mundo da otros dos en dirección contraria. Dime ¿crees en dios? porque a veces siento que es él quien me aleja de mi destino ¿Mi nombre? Ya no importa y aunque lo fuera, hace mucho lo olvide.

El hombre sorprendido levanto una ceja y se volvió ajustar sus anteojos. Puso una mano en su cintura y dio una bocanada a su cigarrillo, deslumbrando los cielos como si buscará algo sin encontrarlo.

Es dificil olvidar algunas cosas, y ciertamente olvidar nuestro nombre es una de ellas, siento hasta vergüenza y odio por ti ¿Eso eso lo que se merece tu familia? ¿Su legado olvidado por un hombre quien en su profundo lamento decidió olvidar quien era? Entonces dígame Señor Fatuo ¿Que es lo que busca?
Busco un aparato ya te dije. Busco un Psyche Reanimus.

Su sonrisa se torno abruptamente mas grande ya sea por la ambicio o por maldad, en ambos casos no contuvo su emocion y cierto entusiasmo me respondio.

Tenemos un caso especial por aca pero es verdad que muchos matarian por él, pero para poder ayudarte debo saber tu motivo, no me importa si es personal, pero si eres otro perro del FMNU buscando a ascenso quizás conozca un par de lugares que seran mas facil de ubicar que un artefacto de la era pasada… Además aunque te lo puedas conseguir, dudo que aun funcione.

¿Entonces no tienes integridad? ¿Entregas a quienes te venden, quienes te protegen? ¿y así esperas que confíe tal información?

El hombre dejo escapar un leven risa antes de sacarse los lentes y tomarme de la camisa con fuerza mientras plantaba ambos ojos en mi como un ave esperando su presa.

Eso eres? ¿Un soplón, un perro y cabron que me esta haciendo perder el tiempo? ¿Dime cuanto tiempo mas esperas seguir con vida tras esto? Vez estos ojos, no por nada los tengo. Una maldición y una carga. Pocos han sido testigos de lo puede hacer la Bio-Magia en los hombres, pero yo los he visto y he vivido tras ello. Ahora una vida más no signficaria nada tras lo que es vivir con los dias contados.

Levanto ambas manos en alto y sin recaer ante su presión, pienso en el error que acaba de cometer.

Entonces quizas pueda conseguirte una cura, pero claro ¿que importa una vida mas?

Le respondo mientras me encojo de hombros. El hombre empieza aflojar su puño mientras revisa mi cara de arriba abajo, buscando la mentira en mis palabras. Finalmente me suelta y da un paso atras.

Perdon, no es de mi costumbre tratar asi a mis clientes. Pero yo no doy nada sin recibir algo a cambio. Tráeme la cura y entonces te daré lo que buscas.
Me ajusto la camisa y lo acompaño un par de metros hasta abajo lo que pareciera ser una antigua parada de buses. Luego mira el cielo con desilusión durante unos segundos antes de continuar.

Sé que esto no tiene cura, aunque la tuviera mi estado ya es muy avanzado. No sé porque pensaste en ello. Pero ni a mi peor enemigo se lo deseo ¿acaso cada hombre no tiene derecho a morir en paz?

Saco otro cigarrillo y lo prendo, mientras reconozco el rugir un trueno a lo lejos. Una tormenta se acerca.

Lo sé. Vimos un par de casos en el pasado. Biologis Extremis Corporae. Un patógeno taumatúrgico. Creado únicamente para hacer el mal. Pronto descubrimos, muy tarde por cierto. Que quienes lo habian creado fueron los mismos que causaron todo esto…¿los culpables? ejecutados públicamente junto con sus secretos.

El hombre exhalo con profundidad, ya sea por nostalgia o por confianza en ambos casos prendió al unisono un cigarrillo mientras un mar de pensamientos que arrebataron su mente por un par de minutos de esta realidad.

¿Entonces ya no queda nada de la AGIAT? Al menos en los viejos tiempos mis servicios eran mejores requeridos.
Ahora solo queda la clandestinidad, si eso es mucho llamar. Mis últimas órdenes fueron claras…

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